Tres ex vegetarianas al ataque

Sabrosa hi(e)dra de tres cabezas en un barrio paisajístico integrada por creatividad, amor por la cocina y buena materia prima

Yedra es uno de esos lugares de los que no te podes ir, y apenas lo haces, te agarran ganas de volver. Abrió hace sólo un mes en el residencial barrio de Colegiales, y ya lo visité un par de veces. Marina Bartolomé, Rosario Mercau y María José Testa son tres amigas, ex vegetarianas (el lugar a simple vista puede parecerlo, pero sí hay platos con carne) que armaron  su lugar en el mundo. Se respira una calidez difícil de encontrar en la ciudad, reflejada tanto en su comida como en la estética donde plantas, piedras, madera y luz invaden el pequeño local, un estante-biblioteca con títulos para nada azarosos y un ventanal que atrae al sol.

La propuesta es sencilla, sin dejar de ser jugada: para almorzar, platos elaborados con productos de estación como el bautizado “Dorado” (polenta grillada con queso, champis a la crema, cebollas y tomates asados, espinaca, nueces y calabaza con vinagreta de mostaza, $120), “Tranqui Panko” (tacos de pescado apanados con panko, frijoles, cebolla y morrón curados, mayo de cilantro, sale con puré de batatas y salsa picante, $150) y “Poderosa” (ensalada de quinoa, verdes, repollo, calabaza, almendras, champis, paté de lentejas, cebolla morada, remolachas curados y vinagreta de miel, $120). Además hay dos platos del día, variables,  que más bebida y café o postre salen a $160, y un sándwich de la semana ($150) en pan de masa madre caserito. Desayunos y meriendas como el “Natural” (bowl de frutas, yogurt natural y granola casera, $90) y el “Finoli” (tostadas francesas con banana, frutos rojos y miel. $110) salen con café o té. Además, siempre hay opciones de pastelería hecha in situ: torta raw ($90 la porción), muffins, cookies y medialunas ($25), alfajores ($35) y carrot cake ($75 la porción), ideales para acompañar con refrescantes jugos y licuados ($80). Los viernes abren también a  la hora de la cena, con algunos platos sencillos para picar, tragos como el Campari Silvestre (Campari, citricada y almíbar de romero), vinos y cervezas. Y los sábados se agrega al menú el brunch, bien pulenta, para después ir a andar en bici o a dormir la siesta.

Atentas  cada detalle, las mismas dueñas son quienes atienden y marcan la  personalidad de Yedra, cocina silvestre, donde se respira liviandad y sí o sí se sale con la panza llena y el corazón palpitante.

Yedra queda en  Ramón Freire 896, barrio de Colegiales. Teléfono: 4551-7916. Abierto de lunes a viernes de 08 a 18, viernes de 20 a 24, y sábados de 11 a 18.

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